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Hablemos de ecomerce

No por la novedad que ya no lo es. El comercio electrónico o las tiendas online, llevan ya varias décadas entre nosotros. Es más que habitual adquirir todo tipo de productos y servicios sin moverte del sofá y con todas las garantías y facilidades para disfrutar de una experiencia de compra excelente. Aun no tratándose a día de hoy de algo novedoso, no está de más dedicar un artículo a las tiendas online y cómo es posible crear una, a pesar de parecer saturado. Lo cierto es que en el ciberespacio cabe todo y existen opciones de todo tipo.

Podemos remontarnos al siglo pasado y encontrarnos con que la primera venta realizada a través de medios electrónicos, se realizó en el año mil novecientos noventa y cuatro. Aquella inocente transacción, consistió en una venta de un CD por un joven que tenía una web a quien un amigo, compró el artículo mediante una tarjeta de crédito. Aquella gestión, fue la primera de las que hoy conocemos como comercio electrónico.

Desde aquel lejano mil novecientos noventa y cuatro, el ecomerce ha recorrido un largo camino y, lo que es mejor, aún le queda mucho por hacer y ofrecer. Como es lógico penar, todos conocemos Amazon, uno de los gigantes del comercio electrónico a nivel mundial o eBay, donde además de comprar a precio fijo, puedes encontrar subastas y verdaderas gangas. Estos son indudablemente dos grandes referentes de lo que es el comercio electrónico y las tendencias comerciales del futuro.

Como sabemos de sobra y nos confirman desde Fábrica Banderas, profesionales del sector de la personalización con presencia en internet, el futuro está en la red y su evolución es imparable. No obstante, hay productos publicitarios tradicionales que siempre van a tener cabida, como estas pancartas de lona personalizadas que nos muestran desde la ya mencionada Fábrica Banderas, que son artículos que siempre han funcionado muy bien en eventos, en ciudades, e incluso en carreteras. Desde La Mancha Obrera, queremos aportar nuestro granito de arena y ofrecer alguna información sobre el comercio electrónico, sus tendencias y, por supuesto algunas pautas para poner una tienda online. Antes de continuar, debemos tener claro el concepto, por lo que es necesario saber que se conoce como comercio electrónico a todas las operaciones de compra venta de productos o servicios que se llevan a cabo en internet. Esta actividad comercial puede realizarse mediante plataformas digitales especializadas, diferentes sitios web, redes sociales o los diferentes sistemas diseñados con esta finalidad.

Dicho esto, aunque todos sabemos bien de que se trata, veremos cómo funciona el ecomerce.

Simple, sencillo y rápido

Si algo gusta a los usuarios es la simpleza. La sencillez a la hora de poder acceder a los productos y, por supuesto la rapidez en el momento de efectuar la compra: sin colas, sin esperas, sin moverte de casa. Estos factores han hecho que el comercio electrónico se haya convertido en la mejor manera de acceder a los diferentes mercados.

El principal requisito que es necesario para poder establecer relaciones comerciales digitales es, inevitablemente, disponer de una plataforma digital que permita efectuar los procesos de compra y venta. Debido a su naturaleza, el comercio electrónico, necesita un acceso a internet y un medio de interacción entre cliente y vendedor. En pocas palabras, un comprador accede al medio de ventas, selecciona el producto de su preferencia o el servicio que necesita, realiza el pago y recibe lo comprado, sea virtual o físicamente.

Cabe señalar que estas plataformas, cuentan cada vez con mayor autonomía, simplificando la actividad, lo que no conlleva la falta de asesoramiento que puede ser necesaria. Es decir, no se puede confundir el comercio electrónico con la falta de un buen servicio de atención al cliente que proporcione la información necesaria en el momento.

Para crear un comercio electrónico, es necesario digitalizar todo lo relativo al negocio, es decir, bases de datos, inventarios y formas de cobro. La presencia digital debe ser absoluta y requiere de una constante actualización para evitar que se produzcan fallos durante las transacciones.

Es posible caer en el error de pensar que una tienda online no tiene trabajo detrás. En determinados momentos, es todavía más complicado establecerse como negocio pues conlleva una implicación absoluta y una atención constante. Actualizar datos, montar escaparates, subir artículos… todo un trabajo que no se ve ni se percibe pero es el resultado de lo que el cliente, encuentra cuando accede a la web.

La utilidad del ecomerce es vital en los tiempos que corren. El comercio electrónico sirve como canal de venta con características únicas en comparación con las tiendas físicas. Algunas de las cuales lo han convertido en el comercio de elección por los clientes y usuarios. La disponibilidad para comprar en cualquier momento, la facilidad para efectuar el pago, el posible rastreo del envío en tiempo real, etc., han hecho posible que todo el mundo adquiera productos y servicios sin desplazarse.

Estos factores hacen que el comercio electrónico, se haya convertido en una actividad sencilla, cómoda para los usuarios. De tal manera que la participación ha incrementado notablemente en relación con el resto de canales de venta y distribución de productos y servicios.

Entre las ventajas que proporciona el comercio electrónico podemos encontrar la facilidad de interacción para el usuario; la reducción del tiempo de compra; ofrece información adecuada; facilita la comparación de productos o servicios; permite rastrear el producto hasta que se entrega; incentiva la comunicación entre cliente y vendedor.

Pero no todo son ventajas para los usuarios, los vendedores y empresas también cuentan con las suyas, como una reducción de costes puesto que no es necesario disponer de espacio físico; ofrece posibilidad de abrir veinticuatro horas al día, siete días a la semana; aumenta el alcance de venta; ofrece mejor control sobre el proceso de venta y el seguimiento postventa; posicionamiento SEO; facilita la gestión del inventario y el control de stock.

No podemos terminar esta parte sin comentar las desventajas que, obviamente, algunas también hay: restringe la comunicación comprador cliente; desencanto ante el producto en contra de la idea descrita; pérdida, robo y maltrato de la mercancía durante el transporte; necesidad de seguridad durante el proceso de compra.

La balanza pesa más por el lado de las ventajas pero es necesario conocer todos los datos.

Elementos necesarios para crear tu propio ecomerce

Uno de los aspectos que más gusta al emprendedor es la sencillez para poder montar un negocio. El comercio electrónico, ofrece esa sencillez. Si lo tuyo es la venta y quieres disponer de tu pequeño comercio electrónico, toma nota de los elementos que necesitas para disponer de una tienda online y comenzar tu andadura.

En primer lugar, lo que necesitas es una idea de negocio y algo que vender. Damos por sentado que eso ya lo tienes y solo quieres saber lo que necesitas para tener presencia online. Evidentemente, lo principal es disponer de una plataforma digital. Contar con un canal de ventas es lo primero con lo que debes empezar a desarrollar tu negocio. Conocer las plataformas disponibles y familiarizarte con la que más se amolde a lo que ofreces es esencial. Puedes vender tus productos o servicios a través de páginas, web, blogs, aplicaciones o redes sociales.

Ya has elegido tu canal de ventas, por lo que necesitas crear una buena interfaz de usuario. Este aspecto es esencial para retener al público que acceda a tu ecomerce. En la mayoría de los casos, los compradores quieren hacer sus transacciones de forma autónoma por lo que es indispensable que la plataforma sea amigable y sencilla de usar con la finalidad de optimizar la experiencia de usuario. Buen diseño y aplicaciones intuitivas que ofrezcan toda la información necesaria, son lo que los clientes buscan.

En tercer lugar, hay que tener un buen sistema de pago electrónico. Contar con una pasarela de pago, rápida y segura es crucial para que las transacciones sean efectivas y satisfactorias. Los consumidores esperan y desean, hacer los pagos de manera rápida, simple y fácil. Sin esperas ni complicaciones. Entre los métodos de pago más populares encontramos el pago con tarjeta, la transferencia o intermediarios como PayPal. Es conveniente en este sentido, contar con la posibilidad de ofrecer pago contra reembolso o ingreso en cuenta a la recepción del pedido, pues todavía existen usuarios que quieren comprobar la mercancía antes de pagarla.

No puedes tener un comercio electrónico si no dispones de la conveniente política de privacidad, términos y condiciones de uso. Está claro que a ninguno nos hace gracia la dichosa ventanita pero, es fundamental presentar dicha información al cliente antes de que se realice la transacción. Dentro de este apartado, debe estar presente toda la información relativa al uso de los datos, las políticas de la empresa, los costes el envío, el sistema de reclamaciones, la correspondiente información sobre las garantías y los diferentes canales de comunicación disponible. De este modo te curas en salud ante posibles quejas y reclamaciones.

Tampoco puede faltar una sección en la que se facilite toda la información que puede suscitar dudas a los clientes. Un apartado de preguntas y respuestas, ofrece al cliente una rápida resolución a sus posibles dudas y evitan la necesidad de tener que contactar con la empresa directamente. Aunque en algunos casos, puede ser necesario que se produzca la comunicación directa.

Con estos elementos clave, mucho trabajo y ganas, es posible montar un comercio electrónico y disponer de una presencia en internet. A partir de ahí, evolucionar y crecer, depende de tu ingenio y las ganas que le pongas a tu proyecto, pero empezar, no es difícil.

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