El fenómeno del Selfie Stick

El selfie stick, comúnmente conocido como palo de selfie, es un tubo extensible mediante el cual podemos tomar fotos a distintas colocando el móvil en uno de los extremos. Comenzó a comercializarse como un accesorio para las cámaras digitales, pero el pico de su popularidad se alcanzó cuando se hizo accesorio para teléfonos móviles. Desde entonces el selfie stick, o palo de selfie, se ha convertido en un accesorio, casi obligatorio, para tomar nuestros mejores selfies.

La principal característica que lo hace tan famosos es que permite tomar fotos a distancia y a un gran número de personas juntas. Se acabo el estirar el brazo o pedir a alguien que nos tome una fotografía, gracias al selfie stick, con solo extender el tubo podemos tomar una foto selfie desde un ángulo mayor. Este accesorio para el móvil nos permitirá tomar fotos con paisajes detrás, tomar fotos con un gran grupo de personas o de cuerpo entero.

Otra de las razones por las que el atractivo de este accesorio es notable, es su variedad de colores. Podemos encontrar selfie stick de todos los colores, así como diferentes modelos. Son muchas las marcas electrónicas que se han sumado al fenómeno selfie y han comenzado a comercializar este palo para selfie. De hecho, podemos encontrar distintos tipos de selfie stick, algunos trabajan a través del temporizador del aparato electrónico, y otros poseen integrado el bluethooth en el mango que se conecta con el móvil.

No obstante, a pesar de la popularidad de estos nuevos accesorios para nuestros selfies, existen algunos lugares públicos en los cuales su uso está prohibido. Es frecuente, por ejemplo, que en conciertos, museos o eventos deportivos se restringa el uso del selfie stick por motivos de seguridad, para evitar que con el tubo extensible podamos dañar a otras personas u ocasionar desperfectos y molestias. Por tanto, debemos estar atentos a los lugares en los que se permite, o no, usar el palo selfie, y ante todo tener en cuenta la seguridad de los que están a nuestro alrededor.

PhotoEspaña 2016

19 ediciones ha cumplido ya el certamen PhotoEspaña y este año el Festival Internacional de Fotografía y Artes Visuales, que se celebrará hasta finales de agosto, vuelve su mirada hacia Europa. Después de centrarse en las últimas ediciones en el panorama español y latinoamericano, esta vez simplemente mira hacia más allá de los Pirineos. El objetivo es analizar la idea de Europa, su historia, su presente y si situación social, económica y creativa.

Para ello se puede disfrutar de más que interesantes exposiciones. En primer lugar, destaca la muestra monográfica de Bernar Plossu, fotógrafo francés que ya obtuvo el premio PhotoEspaña en 2013. Artista que muestra todo su talento en fotografías en blanco y negro de gran fuerza.

Junto a él, destaca otra figura, la del fotógrafo alemán Jürgen Schadeberg, que ha presentado su primera retrospectiva en España. De este artista es una de las fotografías más famosas de Nelson Mandela, la que le refleja pensativo mirando por una ventana cuando en 1994 regresó a la celda en la que había pasado encarcelado 17 años en Robben Island.

Pero con nada menos que 52 sedes, algunas de ellas en el extranjero (París, Londres, Riga o Varsovia, entre otras) la cantidad y variedad de exposiciones obliga a elegir muy bien qué es lo que se quiere ver. Muy centrada en el tema de este año, la exposición Fotografía de retrato de Europa desde 1990, que muestra trabajos de Jorge Molder, Thomas Struth o Alberto Garcí-Alix, entre otros.

También cabe destacar Migraciones, una exposición que aborda un tema de gran actualidad e invita a la reflexión a través de obras de la colección del Musée Nicéphore Niépce y de artistas reconocidos como John Batho, Peter Knapp o Mathieu Pernot, Antoine d’Agata, entre otros.

Llegar a disfrutar de una décima parte de lo que ofrece PhotoEspaña ya es complicado, así que lo mejor es hacerse con un programa, estudiarlo bien y seleccionar. Ninguna de las exposiciones defraudará.

¿Qué se esconde tras el selfie?

La tendencia del selfie ha  revolucionado la vida de millones de personas, no solo adolescentes y jóvenes, el selfie está cada vez más extendido entre personas de más edad. Como tal, el término se hizo popular a partir del siglo XXI como consecuencia de la revolución de las nuevas tecnologías y desde entonces se ha incluido como una palabra más en el vocabulario del día. Tanto es así que el Diccionario Oxford la consideró la palabra del año 2013 y la incorporó dentro del idioma inglés.

serfiComo todos sabemos, el selfie como ha ido desarrollándose como un fenómeno de redes sociales, pero ¿qué es lo que realmente hay detrás? Estudios realizados por psicólogos de prestigio anuncian que el selfie es en realidad un mecanismo de autoafirmación para las personas. La tendencia a compartir nuestros momentos, logros, anécdotas y, en definitiva, a que nuestra vida esté expuesta, revela que detrás existen personas con baja autoestima. Si lo pensamos tienen toda la razón.

Cada vez son más los jóvenes que comparten sus vidas día a día en las redes, a tiempo real y cada vez a edades más tempranas. De esta forma, el selfie se ha convertido en el primer mecanismo de construcción de la identidad. A través de nuestros selfies expresamos quienes somos o qué queremos ser y lo exponemos a los demás para recibir su aprobación a través de los likes. Y aunque siempre hemos visto las redes sociales como un símbolo de juventud, cada vez hay más personas maduras que lo utilizan, no solo por temas de trabajo, también por diversión y entretenimiento. Por ello, no es raro ver que tanto padres como  hijos utilizan esta técnica del selfie para comunicarse entre ellos y comunicarse con los demás.

Publicar nuestras vidas a través de los selfies en redes sociales como Instagram, Facebook o twitter, se ha convertido en una tarea obligatoria casi a diario, nuestras vidas quedan expuestas y somos nosotros mismos los que lo consentimos, debemos conocer nuestros límites y saber cuando estamos exponiendo demasiado sobre nosotros mismos. Recuerda, una cosa es compartir y otra exhibir nuestra vida diaria. Haz selfies y compártelos, pero siempre con responsabilidad y conociendo los límites.

Lee Jeffries, el fotógrafo de las personas sin hogar

Las suyas son fotografías tan identificables como estremecedoras. Retratos de personas marginadas que miran fijamente a la cámara, transmitiendo inseguridad, miedo, soledad y a veces esperanza. Retratos casi siempre en blanco y negro de una fuerza brutal, desgarradora, donde los ojos prácticamente lo dicen todo.

Así es el trabajo de Lee Jeffries, un gran fotógrafo autodidacta. Su archiconocida serie de retratos de personas sin hogar comenzó de una manera curiosa. Jeffries se encontraba en Londres para realizar fotografías de un evento deportivo cuando vio a una vagabunda tumbada entre cartones en Leicester Square. Le hizo una fotografía y ella le increpó, acercarse para hablar con la mujer fue un revulsivo que cambió su percepción de la vida y su trabajo fotográfico.

Desde entonces Jeffries fue buscando a personas sin hogar por los suburbios de medio mundo, desde Los Ángeles a Manchester, París, Roma o Miami para retratarlas. Pero, según reconocía el fotógrafo, no todas las fotografías que ha tomado han servido para transmitir lo que buscaba, a pesar de que antes de hacer la instantánea debe sentir que el protagonista le transmite alguna emoción.

Pero Jeffries no se limita a observar. Cuando encuentra a una persona que le llama lo suficientemente la atención se acerca, habla con ella, escucha sus sentimientos y trata de entender sus emociones para luego ser capaz de trasmitirlos en sus retratos. Por supuesto, muchos están encantados de compartir su dura existencia con otra persona que muestra empatía hacia ellos, aunque no siempre se dejan fotografiar, un extremo en el que el fotógrafo se muestra escrupulosamente respetuoso, jamás “roba” una fotografía.

Cuando sí dan su consentimiento, Jeffries realiza fotografías sin iluminación artificial y, como señalábamos, mayoritariamente en blanco y negro. Fotografías que llegan al alma, que hacen pensar, que sobrecogen y que sacan a la luz sentimientos a veces encontrados hacia las personas sin hogar. Fotografías llenas de emociones y dramatismo que jamás dejan indiferente.

Consejos para sacar los mejores selfies femeninos

Las fotos selfies se han vuelto el furor de las redes sociales, son divertidas, originales y fáciles de tomar. Esta nueva tendencia selfie ha afectado sin duda más a las mujeres que a los hombres, las fotos selfies femeninas inundan cada día las redes sociales y si queremos que las nuestras destaquen, sigue alguno de estos tips originales para sacar los mejores selfies.

  • Echa un vistazo a tu look antes de hacer la foto. La imagen es muy importante en un selfie, y si quieres sacarte un buen selfie revisa tu look antes de hacerlo. Asegúrate de que el maquillaje se encuentra en buen estado, de que tus accesorios combinan a la perfección y de que tu pelo está en buen estado. Haciendo este chequeo antes de tomar tu selfie no podrás salir mal.
  • Elige un fondo original. El fondo del selfie es algo muy importante para que queden profesionales, no podemos hacernos un selfie en cualquier sitio, hay que buscar un lugar apropiado y acorde con lo que queremos mostrar con nuestro selfie. Si estamos de fiesta y queremos compartir una foto con amigos asegúrate de situarse en el mejor sitio para captar el ambiente. Asegúrate de que el fondo de tu selfie sea atractivo y limpio, así tendrás los likes
  • Saca varias fotos. Cuando nos hacemos unas fotos no siempre captamos lo que queremos, por ello, al sacar nuestro selfie es conveniente que hagamos varios para poder elegir en el que mejor salimos. Puedes combinar varias posturas, cambiar de ángulo y así podrás elegir la foto que más te favorezca.
  • Haz fotos divertidas. El objetivo principal del selfie es compartir con nuestros seguidores en redes sociales nuestro estado de ánimo, así que lo mejor es divertirse, hacer muecas, sacar la lengua, guiñar un ojo, reírse y disfrutar del momento. Si te diviertes trasmitirás tu alegría a tus amigos y tus selfies quedarán muy divertidos.

Fotografías icónicas: Almuerzo en la cima de un rascacielos

Es una de esas fotografías que han hecho historia, que todos hemos visto y que se ha convertido en uno de los pósteres más vendidos del último siglo. Almuerzo en la cima de un rascacielos es, sin embargo, tan famosa como polémica.

Fue realizada en septiembre de 1932 y se publicó en el New York Herald Tribune. Muestra a un grupo de trabajadores sentados en una viga a centenares de metros de altura. Una fotografía que sorprende por la aparente tranquilidad de los protagonistas, comiendo y charlando entre ellos como si estuvieran sentados en la mesa de cualquier parque.

El escenario es el GE Building, parte del archifamoso Rockefeller Center. O al menos eso se cree, porque en las últimas décadas sean hecho todo tipo de conjeturas y se han elaborado todo tipo de teorías sobre esta instantánea. Hay quien cree incluso que tan solo se trata de un montaje.

Una de las teorías más extendidas explica que, efectivamente, se trata de obreros reales (11 en total) pero que la fotografía no fue fruto de la casualidad, sino que meticulosamente preparada ¿El motivo? El Rockefeller Centre necesitaba publicidad. Por eso durante las obras del complejo no era infrecuente ver fotógrafos trabajando.

De hecho, aunque la fotografía se atribuyó a Charles Ebbets, han surgido infinidad de dudas sobre la autoría real. Cierto es, sin embargo, que de este fotógrafo se han encontrado e identificado varias fotografías trabajando en rascacielos, descansando o incluso haciendo equilibrios para la cámara. Incluso hay un testimonio gráfico del propio fotógrafo preparándose para realizar una instantánea sobre una viga a centenares de metros de altura.

Independientemente del autor, e incluso de la polémica lo cierto que esta fotografía y otras parecidas sirvieron para poner de manifiesto las terribles condiciones laborales en los Estados Unidos en una época especialmente dura de su historia como fue la Gran Depresión.

el prestigio de McCurry

A estas alturas no hay ninguna duda de que Steve McCurry es un auténtico mito viviente de la fotografía. Sin embargo, en estas últimas semanas ha saltado a la luz pública una duda que se cierne sobre el prestigio de McCurry en los trabajos relativos a sus años. A McCurry se le acusa de forma directa de haber violado las reglas y las pautas profesionales de la fotografía documental.

El que fuera autor de la famosa foto de “la niña afgana” es cuestionado ahora por no hacer un uso correcto y basado en los códigos deontológicos de la fotografía de Photoshop. Al parecer, el fotógrafo italiano Paolo Viglione fue el primero en poner en entredicho ciertos matices de las fotografías del gran McCurry. Viglione argumenta que, por ejemplo, hay instantáneas de McCurry con la isla de Cuba como tema central que tienen el sello artificial de Photoshop como vía para alterar la realidad de la fotografía; en una foto de La Habana se apreciaba cómo una señal de tráfico había sido manipulada y movida de lugar, lo que sí es grave (esto nada tiene que ver con haber utilizado Photoshop para cambiar cierto detalle del color).

A partir de la denuncia pública de viglione, quien difundió la imagen que había sido alterada y manipulada por McCurry, editores gráficos de todo el mundo se han lanzado a examinar en los archivos fotográficos de McCurry para intentar buscar más anomalías y más negligencias fotográficas, por así llamarlas. Y el resultado no ha sido muy positivo para McCurry que se diga, ya que han empezado a aflorar un buen número de fotografías originales que, al ser comparadas con las publicadas en los libros del autor, delataban cómo habían sido retocadas.

Ante la evidencia, McCurry optó por echar las culpas a su asistente, que fue automáticamente despedido. Esto no hizo otra cosa que agravar la situación y encender más todavía los enfurecidos ánimos de las voces críticas con McCurry.

Toma una Selfie como las de los famosos

Sí, lo sabemos, ellos se ven grandiosos en todo momento e incluso si se toman una selfie, pues no requieren de fotógrafos profesionales para la realización de la misma, pero ¿por qué ellos pueden verse tan fabulosos mientras que el resto de personas comunes no?

Pues con este artículo te daremos los tips que necesitas para tomarte una selfie como la de los famosos, así que toma nota:

  • Primero, evita la utilización de la señalización de Amor y Paz y como es conocido coloquialmente los “morritos”, evítalos pues dependiendo de qué imagen quieras retratar en esa selfie, con el uso de esta expresión perderás total seriedad en la acción.
  • Debes considerar de suma importancia el fondo el cual será retratado en la imagen, pues uno de los errores más comunes de las personas que son fotogénicas en toda la expselfiresión, es que a pasear de poseer buena apariencia física en la toma de fotografías, su imagen corporal se ve empañada debido al horrendo fondo en el cual fue retratado.
  • Algunos expertos en el área manifiestan que debes cuidar tu mentón, pues inconscientemente al momento de retratarnos, inclinamos la cabeza hacia atrás haciendo desaparecer el mentón y en su lugar, aparece una enorme papada que no querrás que vean en tu autorretrato. Por lo tanto es recomendable inclinar la cabeza hacia adelante para obtener una imagen favorecedora.
  • Ahora bien esto es algo que normalmente todos hacemos a la hora de retratarnos en una selfie: mirar directamente a la cámara, pues esto no es recomendable, ya que si tu pose es igual a la que realizaste cuando te sacaste el carnet de conducir eso no te favorecerá para nada, la mejor solución es girar un poco la cabeza, da la sensación de poseer un rostro fino y normalmente resalta los pómulos de tu cara.
  • Usa el temporizador en tu cámara, pues normalmente al sacar una selfie la persona utiliza el móvil o cámara estirando su brazo, pero este no queda totalmente escondido de la imagen, por el contrario, se crea el síndrome de brazo gordo, imposible de evitar en este tipo de fotos, por ello el temporizador es esencial, pues con el puedes apoyar el móvil o cámara en cualquier superficie mientras te preparas para retratarte.

Estos son algunos de los consejos que te ofrecemos para que te conviertas en toda una estrella de las redes sociales.

Alberto García-Alix

Alberto García-Alix es uno de los máximos exponentes de la fotografía española de los últimos cuarenta años. Fruto de su trayectoria durante los últimos lustros del pasado siglo y de la notable carrera que ha llevado, en 1999 fue distinguido con el Premio Nacional de Fotografía.

El nombre de Alberto García-Alix está asociado a la Movida Madrileña y a la efervescencia cultural que arrasó España en la década de los ochenta, una vez que la dictadura franquista había quedado atrás.

Pero en la Movida son una evidencia las numerosas imposturas artísticas que hubo, con músicos que hacían el ridículo y nada sabían de música, con pintores o caricaturistas de dudoso talento que alcanzaron cierta fama o con directores de cine cuyo reconocimiento ha estado extremadamente sobredimensionado. Sin embargo, en la obra de García-Alix, en cambio, el talento es uno de sus avales.

alixLa primera vez que expuso fue en la Galería Buades, allá por 1981. Con estética de rockabilly rebelde, García-Alix fue ganándose el respeto de la crítica fotografía a fotografía.

Especialmente conocidos son sus retratos, registrados con una gran personalidad. Gente tan importante de la cultura española como Camarón de la Isla, Pedro Almodóvar o Emma Suárez fueron retratados por el objetivo de García-Alix. También muy conocidas son las fotografías de desnudos, que poseen un enorme vigor expresivo y que huyen del mínimo atisbo de pudor.

García-Alix ha conseguido a lo largo de todos estos años de trabajo traspasar las fronteras españolas con mucho éxito. Su obra ha conseguido abrirse hueco en revistas como Vanity Fair, British Journal of Photography o Vogue.

Las motocicletas, la música rock, los tatuajes y los paisajes nocturnos han sido algunos de los puntos de inspiración para García-Alix, quien ha tenido como mejores compañeras de viajes a sus cámaras Hasselbad y Leica. La mirada de García-Alix suele estar presentada en blanco y negro.

Friedmann Endre Ernö

Hablar de Friedmann Endre Ernö es hacerlo de una de las figuras más importantes de la historia de la fotografía, aunque quizá no sepamos de quien estamos hablando si no citamos el seudónimo que hizo popular a este genio, Robert Capa. Aunque bien es cierto que ese nombre artística, el de Robert Capa, también era usado por la pareja sentimental de Friedmann, la también genial fotógrafa Gerda Taro, por lo que a veces resulta complicado distinguir la autoría de algunas de las fotografías que vinieron al mundo bajo el sello Capa.

No obstante, el húngaro Friedmann Endre Ernö logró forjarse la fama fotografía a fotografía, siendo un hombre conocido por ejercer la corresponsalía gráfica de guerra. Debemos referirnos a él como un fotoperiodista sobresaliente que fue testigo con su cámara del pulso del siglo veinte. Ilustre es la fotografía titulada Muerte de un miliciano, que fue registrada en Cerro Muriano durante el transcurso de la Guerra Civil.


Friedmann Endre Ernö estuvo presente en conflictos tan trascendentes para la historia como la Segunda Guerra Sino-Japonesa, la Guerra Civil Española, la Guerra Árabe-Israelí de 1948, la Primera Guerra de Indochina o nada más y nada menos que la Segunda Guerra Mundial, que le llevó a fotografiar escenas de guerra en el norte de África, en Londres, en la playa de Omaha de Normandía o en París (allí fue testimonio de la liberación de la ciudad).

También fue especialmente importante para la historia de la fotografía la creación de la agencia Magnum, que fue fundado por Robert Capa en colaboración con Henri Cartier-Bresson, George Rodger, David ‘Chim’ Seymour y William Vandivert, ilustres nombres todos ellos de la historia de la fotografía. Magnum Photos se convirtió en una agencia pionera de cooperación para fotógrafos independientes en el mundo, por lo que su constitución marcó un antes y un después para el universo de la fotografía y para la concepción de la figura del fotógrafo.