La fotografía clínica dental

Dentro de las muchas aplicaciones que se le ha dado a la fotografía dentro del campo de la medicina se debe destacar la fotografía clínica en el ámbito odontológico. En este sentido, existen dos tipos de fotografía aplicada a la odontología; en primer lugar la fotografía que se hace en la clínica dental, y por otro lado, la fotografía que se lleva a cabo en los laboratorios, en la cual se pueden aplicar diversos efectos para demostrar o resaltar mejor lo que se quiere retratar, además de que se pueden hacer anulaciones de muchos tipos que permiten que la fotografía final sea más atractiva y llame más la atención.

Así pues, hablaremos sobre un par de fotografías que se realizan en el campo clínico dental. En primer lugar tenemos las fotografías realizadas de manera extraoral, en las cuales se capta, por completo, el rostro del paciente, captando así los rasgos faciales del paciente, junto con la dentadura, permitiendo que se pueda analizar el cambio que sufre la estructura facial de la persona luego de haberle hecho un tratamiento.

También existen las fotografías hechas de forma intraoral, en las cuales sólo se retrata la dentadura de la persona, sin mostrarse la cara del paciente, utilizando una herramienta que sirve para retraer los labios y permitir que sólo se pueda ver y captar la dentadura. Con este tipo de fotos se puede registrar un tratamiento desde su mismo inicio, y documentarlo durante su desarrollo, hasta que se capte el final y pueda demostrarse todo el cambio que se generó gracias a las intervenciones del médico. Este tipo de fotografía se emplea en la mayoría de las especialidades odontológicas para poder mostrar el trabajo realizado.

Estas técnicas y muchas otras permiten que los odontólogos puedan documentar los tratamientos a los cuales someten a sus pacientes, y de esta manera poder demostrar la eficiencia de éstos. Este poder de documentación que brinda la fotografía en el ámbito odontológico es uno de los muchos avances que ha permitido la fotografía digital.