Conoce el salvaje mundo del fotógrafo Steve Winter

Un ser humano como cualquier otro que incursionó desde muy joven en el mundo de la fotografía, inicialmente como asistente fotográfico luego como reportero gráfico para luego dedicarse a su verdadera pasión que era fotografiar a la fauna salvaje recorriendo el mundo. ¡Qué agallas ha de tener este hombre para realizar tal trabajo! Sin embargo considerando que no son solo agallas sino una pasión indescriptible por lo que hace, este hombre cuenta con toda una vida de aventuras para conseguir esas maravillosas fotos de las bestias salvajes más hermosas del mundo con las que tiene su portafolio.

Winter cuenta con la maravillosa suerte de haber podido fotografiar a un leopardo de las nieves, una especie casi imposible de fotografiar por su ubicación y sus pocos ejemplares, en la que enfrentó 10 arduos meses de trabajo junto a un grupo de científicos, de tal manera que ha sido considerado como el fotógrafo más aventurero de la historia ¿y cómo no? Si ha recorrido cada rincón en busca de grandes tomas las cuales lo han hecho ganador de célebres premios, es un hombre de admirar ya que lo que hace requiere de un fuerte amor y una entrega casi completa hacia los animales, cuenta con la fortuna de tener una paciencia casi milagrosa para esperar la mejor pose de estas bestias o especies extrañas.

Este hombre tiene la fortuna de poder enseñarle al mundo desde una perspectiva asombrosa cómo viven estos animales, incluso de lo importante que es su conservación, un tema muy importante que en todas sus entrevistas trae a colación, porque de lo contrario serían menos las especies que queden en nuestro planeta por falta de concientización. La cámara que le permitió ser ganador del tan afamado “Wild life Photographer of the Year” fue una Canon EOS 350D y sus infaltables cámaras trampa aunque este hombre ha pasado por un gran número de cámaras con distintas funciones de acuerdo a la situación que vaya a presentarse o al animal a fotografiar. Dios siga permitiéndole la fortuna de seguir a estas especies para que nosotros como espectadores gocemos de ver.